Despedida Tumbera en Monte Chingolo: El Adiós de Zahir Mesa, el Ladrón de 14 Años Abatido por un Policía en Lanús

Despedida Tumbera en Monte Chingolo: El Adiós de Zahir Mesa, el Ladrón de 14 Años Abatido por un Policía en Lanús

En el barrio de Monte Chingolo, en la provincia de Buenos Aires, se llevó a cabo una despedida tumbera inesperada este martes, marcada por una caravana de motos, disparos al aire y un mensaje de despedida que resumió la vida de Alejo Jairo Zahir Mesa, un adolescente de 14 años que murió al ser baleado por un francotirador de la Policía Federal Argentina (PFA) durante un conflicto en el cual se le acusó de haber robado una motocicleta.

El hecho ocurrió el lunes 26 de febrero de 2026, cuando los agentes de la PFA, al intentar detener a Zahir y a tres compañeros de infracción, se encontraron con una situación en la cual el menor, al ser abordado, se defendió con disparos para evitar que el robo de su vehículo se completara. Según fuentes cercanas a la situación, Zahir, quien tenía una larga trayectoria en el ámbito deportivo, especialmente en el Club Atlético Juventud, no tenía intención inicial de realizar un robo, sino que fue atrapado por los agentes en el acto.

La despedida tumbera, organizada por familiares y amigos del adolescente, se desarrolló en un ambiente lleno de emociones, con un mensaje que reflejaba el respeto y el dolor por lo ocurrido. Los conductores de las motos, cuyos motores resonaron a lo largo del recorrido, destacaron que Zahir era un joven con un futuro prometedor, que había sido presa de un momento inesperado y que había sido víctima de una acción que, en palabras de sus amigos, «no tenía nada que ver con la violencia que se le atribuye a los jóvenes».

El caso ha generado una discusión sobre la responsabilidad en el sistema de seguridad y la necesidad de una mayor sensibilidad en las medidas de prevención, especialmente en zonas con alta incidencia de jóvenes en movimiento. Los familiares y amigos de Zahir han manifestado su descontento con el uso de la fuerza por parte de los agentes, alegando que la situación fue mal interpretada y que el menor, en realidad, no tuvo intención de realizar un robo.

Según el informe oficial, el incidente ocurrió durante un enfrentamiento donde los agentes intentaron detener a Zahir y sus compañeros, pero al ser abordado, el menor se defendió con disparos, lo que llevó a que un francotirador de la PFA lo baleara. Los familiares han insistido que el menor no fue el responsable del robo, sino que fue víctima de una situación que, en el contexto, podría haber sido resuelta con más diálogo y comprensión.

El caso de Zahir Mesa ha generado un debate nacional sobre la manera en que se abordan los conflictos entre jóvenes y las fuerzas de seguridad. Muchos han destacado que el menor, aunque se le atribuyó el robo, no tenía conocimiento de cómo se llevó a cabo el hecho, y que la situación fue un malentendido. Los familiares han expresado su descontento con la falta de comunicación y la necesidad de un