La familia Arnault ha alcanzado el control total de LVMH, con una participación del 50,01% en acciones y 65,94% en derechos de voto, según datos oficiales de la Autorité des marchés financiers (AMF) publicados el 19 de febrero de 2026. Este hito marcó el paso de un control efectivo a una propiedad computable en términos legales. El camino ha sido gradual pero sistemático, desde el 5% en 1988 hasta la mayoría absoluta en 2026.
La familia Arnault, liderada por Bernard Arnault, ha implementado una estrategia de crecimiento sostenido desde su entrada en LVMH en 1988. Desde el 5% en 1988, la participación ha crecido de forma progresiva, alcanzando el 46,4% en 2013 y finalmente superando el 50% en 2026. Este proceso ha sido respaldado por inversiones de varios miles de millones de euros, principalmente desde 2021.
El aumento de participación en el capital ha sido estructurado en etapas específicas, con el 50,01% en acciones y 65,94% en derechos de voto, según el documento AMF CP 226C0219 publicado por la Autorité des marchés financiers (AMF) el 19 de febrero de 2026. Este dato es clave para entender cómo la familia Arnault ha consolidado su control en LVMH.
El proceso de ascenso de la familia Arnault en LVMH no solo representa un cambio en la estructura de propiedad, sino también una transformación en la dinámica de la empresa. Desde su entrada en 1988 hasta 2026, la familia ha pasado de ser un accionista minoritario a la propiedad mayoritaria, un paso que ha tenido consecuencias en la toma de decisiones y en la gestión estratégica de LVMH.
El control total de LVMH por la familia Arnault implica una mayor influencia en las decisiones estratégicas de la empresa, como la expansión a mercados internacionales y la adaptación a las tendencias globales en el sector de la moda y el lujo. Este cambio también genera expectativas sobre el futuro de la empresa y su capacidad para mantener su posición en un mercado competitivo.
Los analistas destacan que esta transición no es un evento aislado, sino parte de una estrategia más amplia de consolidación de la familia Arnault en el ámbito empresarial. La familia ha utilizado la propiedad mayoritaria como un punto de partida para implementar cambios estructurales en LVMH, como la optimización de costos y la diversificación de sus operaciones.
La familia Arnault ha enfrentado desafíos en el camino, como la resistencia de otros accionistas y la necesidad de mantener la estabilidad en un mercado dinámico. Sin embargo, su estrategia ha sido exitosa, demostrando una capacidad para adaptarse a los cambios en el mercado y mantener su posición dominante.
El hecho de que la familia Arnault haya alcanzado el 50,01% en acciones y el 65,