La Bajada de Diablos en Uquía: El Ritual Místico que Paraliza la Quebrada durante el Carnaval Grande

La Bajada de Diablos en Uquía: El Ritual Místico que Paraliza la Quebrada durante el Carnaval Grande

El pueblo de Uquía, ubicado en la provincia de Jujuy, se ha convertido en el epicentro de un fenómeno cultural inigualable: la Bajada de Diablos durante el Carnaval Grande. Este ritual místico, liderado por la comparsa 'Los Alegres de Uquía', no solo marca el inicio del evento más visual del carnaval jujeño, sino que también genera una afluencia masiva que transforma la región en un destino turístico y cultural excepcional.

Según informes recientes, el evento se desarrolló este sábado en la Quebrada de Uquía, donde el ambiente se llenó de color y tradición. La actividad, que atrae a más de 25.000 turistas en un área con menos de 500 habitantes, demuestra el poder atractivo del patrimonio cultural y la cohesión social en la región. Este éxito no solo es un reflejo de la riqueza cultural de Jujuy, sino también un ejemplo de cómo las festivales locales pueden impulsar el turismo responsable y sostenible.

La Bajada de Diablos se caracteriza por su rituales específicos que, según explicó el ministro de Cultura y Turismo de la provincia, Federico Posadas, son 'una de las fiestas más singulares del país'. Este evento, que tiene raíces en la historia y tradición del pueblo, combina elementos ancestrales con una expresión artística que responde a la necesidad de mantener la identidad local. Los participantes, que incluyen jóvenes y adultos, realizan movimientos y cantos que simbolizan el paso del tiempo y la conexión con la tierra.

La organización del evento ha sido un desafío para los locales, quienes han tenido que adaptar sus prácticas para garantizar que el ritual se desarrolle sin alterar su esencia. Los organizadores destacan que el objetivo principal es mantener la autenticidad del ritual, evitando cualquier influencia externa que pueda desvincularlo de su raíz cultural. Este enfoque ha permitido que el evento se mantenga como un legado importante para la comunidad.

El impacto económico es otro aspecto clave que ha sido destacado por los participantes. Aunque la población de Uquía es pequeña, el evento atrae a turistas que contribuyen significativamente a la economía local. Según datos de la provincia, el turismo en esta zona ha aumentado un 30% en el último año, lo que demuestra la efectividad de este tipo de eventos en el desarrollo regional.

La participación de la comunidad es fundamental en este proceso. Los jóvenes, que históricamente han sido menos activos en eventos tradicionales, están volviendo a conectarse con sus raíces culturales. Este fenómeno, según el ministro Posadas, es un ejemplo de cómo los festivales pueden ser herramientas para la inclusión y el compromiso con el patrimonio cultural.

En cuanto a las preocupaciones, algunos habitantes temen que la intensificación del evento pueda generar sobreexposición o presión en el espacio local. Sin embargo, los organizadores han implementado medidas para minimizar estos riesgos, como la limitación de la capacidad en el evento y la