La Administradora Tributaria de Entre Ríos (ATER) ha registrado más de 700.000 metros cuadrados de edificaciones no declaradas en Concepción del Uruguay. Este hallazgo forma parte de un esfuerzo nacional para identificar y regularizar propiedades no registradas en el sistema tributario. El proceso, ejecutado mediante un relevamiento específico en la zona costera de la provincia, revela una situación crítica en el ámbito de la tributación y la planificación urbana.
El relevamiento, realizado por la ATER en colaboración con la municipalidad de Concepción del Uruguay, busca corregir la falta de declaración de áreas construidas en zonas que históricamente han sido menos reguladas. Según datos preliminares, el 65% de las edificaciones identificadas están en zonas donde la normativa urbana no establece límites claros, lo que genera riesgos para la estabilidad de las comunidades y la eficiencia del servicio público.
El área no declarada en el ámbito urbano no solo afecta la percepción de la fiscalidad, sino que también implica un déficit en la información sobre el uso del suelo. En esta zona costera, la falta de registros puede llevar a problemas en la construcción de infraestructuras críticas, como el sistema de drenaje y las redes de agua potable. Esto es especialmente relevante en un contexto donde las precipitaciones son frecuentes y la contaminación hídrica es un problema local.
El gobierno provincial ha anunciado que el próximo mes de marzo se comenzará con la fase final de la operación, que incluirá la elaboración de un plan de acción para la incorporación de estas áreas en el sistema tributario. Este paso es clave para asegurar que las comunidades afectadas no se queden sin acceso a servicios básicos. Además, se espera que la acción contribuya a la reducción del déficit en el presupuesto provincial, que actualmente oscila entre el 15% y el 20% debido a la falta de información precisa sobre las áreas construidas.
El proceso también tiene implicaciones más amplias para el desarrollo sostenible. Al corregir las áreas no declaradas, se podrá mejorar la planificación urbana y reducir el riesgo de conflictos entre las necesidades de crecimiento urbano y la preservación de espacios naturales. Este enfoque permite una gestión más equilibrada de los recursos y una mayor transparencia en la toma de decisiones de las autoridades locales.
El análisis realizado por la ATER muestra que, en promedio, cada propiedad no declarada representa un área de 40 m². Esto significa que, en total, se están identificando más de 17.500 propiedades que no están registradas en el sistema. La mayoría de estas propiedades se ubican en zonas cercanas a ríos y lagos, donde la falta de control puede provocar problemas de inundación y contaminación.
En el contexto nacional, este caso representa un ejemplo de cómo las autoridades pueden utilizar herramientas tecnológicas para mejorar la transparencia y la eficiencia en el ámbito tributario. El uso de sistemas de detección automática y análisis de imágenes satelitales permite a las administraciones tributarias identificar áreas no declaradas con precisión y rapidez