Eunice Castro, reconocida figura del espectáculo uruguayo y argentino, ha compartido detalles íntimos sobre su vida en una reciente entrevista. La actriz, modelo y bailarina clásica, conocida por su participación en el "Bailando por un Sueño" en Argentina, ha hablado abiertamente sobre temas delicados como abusos en su infancia y controversias amorosas, revelando cómo ha logrado superar estos desafíos.
Un trauma silenciado: Abuso infantil
En una conversación sincera, Castro reveló haber sido abusada a los 6 años, un hecho que mantuvo en silencio durante décadas. "Fui abusada a los 6 años. Nunca lo había dicho. Nunca había podido verbalizarlo", confesó. Explicó que el silencio fue una forma de supervivencia en su niñez, ante la falta de herramientas y un espacio emocional seguro para hablar. El proceso de sanación incluyó un período de autolesiones y una "revolución interna" que le permitió entender y procesar el trauma.
Romances y controversias: "Los maridos se van solos"
Castro también abordó las controversias que rodearon su vida amorosa, especialmente las acusaciones de haber "robado" maridos. Con firmeza, declaró: "No. Los maridos no se sacan. Los maridos se van solos". Se refirió a su matrimonio con Jorge Rama, empresario uruguayo, y a las especulaciones que surgieron tras su separación. Castro enfatizó que las relaciones terminan por decisiones internas y no por la influencia de terceros.
El baile como refugio y renacimiento
La participación de Eunice Castro en el "Bailando por un Sueño" en 2008 marcó un punto de inflexión en su carrera. "Yo vine a la Argentina gracias al Bailando en 2008", recuerda. "Había dejado mi carrera de bailarina clásica. Estar ahí fue volver a bailar para mí". El baile le permitió reconectar con su pasión y abrirse camino en el teatro y la televisión argentina.
Un mensaje de resiliencia y empoderamiento
La historia de Eunice Castro es un testimonio de resiliencia y empoderamiento. Su valentía al compartir sus experiencias personales inspira a otros a enfrentar sus propios traumas y a tomar el control de sus vidas. Su mensaje es claro: cada uno tiene derecho a contar su historia en su propio tiempo y a sanar a su manera.