Ley Nicolás Aprobada: ¡Un Antes y un Después en Seguridad del Paciente!

Ley Nicolás Aprobada: ¡Un Antes y un Después en Seguridad del Paciente!

Tras años de lucha y espera, el Senado finalmente aprobó la “Ley Nicolás”, marcando un hito crucial en la seguridad del paciente en Argentina. Esta legislación, que lleva el nombre de Nicolás Deanna, un joven fallecido por un diagnóstico erróneo, busca prevenir la mala praxis y mejorar la calidad de la atención médica en todo el país.

¿Qué Cambios Trae la Ley Nicolás?

La ley introduce cambios significativos en el sistema de salud, incluyendo:

  • Formación Continua: Verificaciones periódicas de la aptitud profesional de los equipos de salud.
  • Historias Clínicas Digitalizadas: Implementación de un sistema nacional de historias clínicas electrónicas para mejorar la coordinación y el acceso a la información del paciente.
  • Reporte Obligatorio de Errores Médicos: Todas las instituciones de salud, tanto públicas como privadas, deberán reportar los errores médicos al sistema SISA del Ministerio de Salud. Esto permitirá generar estadísticas precisas sobre la mala praxis y tomar medidas preventivas.

Un Largo Camino Recorrido

La aprobación de la Ley Nicolás no fue fácil. El proyecto enfrentó numerosos obstáculos y estuvo a punto de perder estado parlamentario en varias ocasiones. Sin embargo, gracias al incansable trabajo de la ONG "Por la Vida y la Salud", liderada por Gabriela Covelli, madre de Nicolás, y el apoyo de legisladores como el diputado Fabio Quetglas, la ley finalmente se convirtió en realidad.

La senadora Edith Terenzi expresó su entusiasmo tras la aprobación, destacando que esta ley representa un gran avance para proteger a los pacientes y garantizar una atención médica más segura y de calidad.

La Ley Nicolás es un paso fundamental para crear un sistema de salud más transparente y responsable, donde los errores médicos se reporten y se aprendan de ellos, en lugar de ocultarlos. Se espera que esta legislación contribuya a reducir los casos de mala praxis y a mejorar la confianza de los pacientes en el sistema de salud.