El informe de la Fundación Capital publicado el 27 de febrero de 2026 señala que el año 2026 comienza con un desafío crucial: evitar que la inflación se mantenga en niveles de 3% mensuales. Este dato se relaciona con las proyecciones de inflación y actividad económica para el mes de marzo, en el que se observan importantes señales de desaceleración en algunos sectores y presión en otros. El análisis del comportamiento del consumo y la actividad económica en el contexto actual revela un panorama complejo, marcado por la interacción entre factores estructurales, la estacionalidad y los ajustes en precios regulados.
La inflación en febrero 2026 ha mostrado una tendencia que, según la Fundación Capital, está estrechamente vinculada con la variabilidad en los precios de alimentos y bebidas. En las últimas semanas, el precio promedio de la canasta de alimentos y bebidas ha aumentado 1.2% en comparación con enero, lo que representa una presión directa en el consumo diario de las familias argentinas. Este aumento no es uniforme: algunos productos, como el pan y el maíz, han registrado subidas del 4%, mientras que otros, como el arroz, han tenido una disminución del 0.8%. Estos movimientos en el precio de alimentos son clave para entender el comportamiento del consumo en el contexto nacional.
El análisis de la actividad económica para marzo indica que el sector de servicios está mostrando señales de recuperación, mientras que la producción industrial sigue siendo débil. Según las proyecciones, el crecimiento en el consumo de servicios en marzo podría alcanzar 0.5%, mientras que la producción industrial podría seguir en una tendencia negativa. Este desequilibrio refleja la necesidad de una estrategia diferenciada en la gestión de la inflación y la estabilización de la actividad económica.
Un factor que no debe ser ignorado en la evaluación de la inflación es la estacionalidad. Los precios de alimentos, por ejemplo, suelen fluctuar en función de los ciclos naturales, como la cosecha de productos básicos. En el caso de la canasta de alimentos, el aumento de precios en febrero 2026 se debe en gran medida a una caída en la producción de maíz en las zonas rurales de la Argentina. Esto, a su vez, ha llevado a una reducción en la oferta y, por ende, a un aumento en los precios en el mercado.
La Fundación Capital destaca que, para evitar que la inflación se mantenga en niveles de 3% mensuales, es necesario un enfoque integral en la gestión de la inflación, que incluye medidas específicas para el control de precios regulados y la estabilización de la producción agrícola. Además, el análisis de la actividad económica para marzo revela que el consumo en el sector de servicios podría ser una oportunidad clave para reducir la presión inflacionaria.