El Operativo de la Prefectura Naval Argentina se encuentra en plena búsqueda de una joven de 23 años que desapareció este lunes durante un bautismo de buceo en las aguas del Golfo Nuevo, en la zona de Puerto Madryn, Chubut. La joven, quien participaba en un curso de certificación en buceo con tres compañeros, no emergió a la superficie tras sumergirse en las profundidades de la zona costera. El caso ha generado una alerta en la región y ha llamado la atención sobre las complejidades de la actividad en aguas profundas.
Según información preliminar, la joven, identificada como Lucía González, se había unido a un grupo de cinco buzos para obtener su certificación en buceo en el área de Puerto Madryn. El incidente ocurrió alrededor de las 10:30 horas, cuando los participantes comenzaron a sumergirse en el mar para realizar la práctica necesaria para obtener la certificación oficial. Los demás cuatro miembros del grupo, incluyendo un compañero que es profesor de buceo en la zona, lograron regresar a la superficie sin problemas, mientras que Lucía no regresó a la superficie.
El caso ha sido clasificado como de alta prioridad por la Prefectura Naval Argentina debido a la profundidad de las aguas en el Golfo Nuevo y la dificultad de la actividad en zonas marinas poco conocidas. Los investigadores destacan que el área de Puerto Madryn, ubicada en el extremo sur de la provincia de Chubut, es conocida por sus aguas profundas y condiciones climáticas variables, lo que aumenta el riesgo de accidentes en actividades marinas.
Los familiares de la joven, que se han mantenido en contacto con las autoridades desde el momento del incidente, han expresado preocupación por la falta de información sobre su situación. Según una fuente cercana, la joven se habría perdido en la zona debido a la turbulencia del agua, un fenómeno común en las zonas costeras durante las temporadas de viento. La familia menciona que Lucía siempre había mostrado un comportamiento prudente en actividades marinas, lo que hace que el caso sea particularmente alarmante.
La Prefectura Naval Argentina ha activado un operativo de búsqueda en colaboración con el Instituto Nacional de Buceo y el Consejo Nacional de Seguridad Marítima. El operativo incluye la utilización de drones aéreos, sensores de profundidad y equipos de rescate especializados. Los equipos están realizando una búsqueda en un radio de 50 kilómetros alrededor de Puerto Madryn, con foco en las zonas con mayores concentraciones de corrientes marinas.
El incidente refleja las desafíos que enfrentan las actividades marinas en zonas costeras con aguas profundas y condiciones climáticas variables. Específicamente, en el Golfo Nuevo, cerca de Puerto Madryn, la combinación de corrientes marinas fuertes y profundidad variable hace que las actividades de buceo sean riesgosas. Los expertos en seguridad marítima destacan que la falta de información precisa sobre las condiciones del entorno marino puede llevar a accidentes graves.
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