Demian Reidel, director de la empresa estatal Nucleoeléctrica (Nucleoeléctrica), renunció a su cargo tras una polémica que involucra sobreprecios en el mercado de energía nuclear. La decisión se produce en medio de una causa judicial abierta por la Administración Federal de Energía (AFE) por desvío de fondos y acuerdos de culpabilidad en Estados Unidos.
Según fuentes cercanas a la institución, Reidel fue desvinculado del equipo directivo por no cumplir con los estándares de transparencia requeridos por la AFE. La controversia se originó cuando se reveló que el directorio de Nucleoeléctrica había registrado sobreprecios en el precio de venta de sus productos, lo que generó un conflicto con el Ministerio de Energía y la Comisión Nacional de Energía (CNE).
El caso ha generado una crisis de confianza en el sector energético, ya que el mercado nacional de energía nuclear enfrenta una caída en la demanda. Según análisis del Instituto Nacional de Estadística (INE), en los últimos tres meses se han registrado un 15% de pérdida en la demanda de energía nuclear en comparación con el año anterior. Además, se ha reportado un aumento en las denuncias por sobreprecios en el sector, lo que ha llevado a la AFE a iniciar una investigación formal.
El caso también está vinculado a la causa de culpabilidad en Estados Unidos, donde un funcionario de la Comisión Federal de Energía (CFE) ha estado negociando un acuerdo de culpabilidad para una empresa vinculada a Nucleoeléctrica. El funcionario ha solicitado 90 días adicionales para la resolución de la causa, lo que ha generado un impacto económico en la cadena de suministro nacional.
En un contexto de reciente crisis en el sector energético, el gobierno ha anunciado medidas para reducir costos y mejorar la transparencia. Sin embargo, las denuncias de sobreprecios continúan siendo un tema central en la investigación judicial y en las negociaciones internacionales.
La renuncia de Reidel se suma a otras medidas tomadas por el gobierno para abordar la crisis en el sector energético, como la creación de una comisión de auditoría y la reestructuración de contratos con proveedores. Estas acciones buscan asegurar que los precios de la energía nuclear sean justos y transparentes y que la institución siga cumpliendo con las normativas internacionales.