El periodista Martín Candalaft, conocido por su labor en DDM (América TV) y su enfoque en temas policiales, fue víctima de una agresión física en el barrio porteño de Palermo el miércoles pasado. Según informes preliminares, la situación ocurrió en un contexto de tensión entre el periodista y una mujer que lo acusó de haberla empujado y de haberle gritado 'negra de mierda'. El incidente fue filmado por una tercera persona, quien según la denuncia presentada a la policía, se involucró en la maniobra de manera colaborativa con la acusadora.
El video completo, compartido en redes sociales por el testigo, revela un escenario en el que la mujer, identificada como la principal agredida, se acercó a Candalaft y lo agarró por el cuello. El conductor de la cámara, según el informe, comenzó a grabar antes del ataque, lo que sugiere una coordinación previa entre las personas implicadas. La policía ya inició una investigación, coordinada por el fiscal Norberto Brotto, quien ha abierto una causa por el delito de 'amenaza simple'.
El incidente ha generado un debate sobre la violencia de género y la percepción de la masculinidad en el ámbito periodístico. Muchos comentaristas han señalado que la agresión no solo refleja una falta de respeto hacia el periodista, sino también una ruptura en las relaciones laborales y personales en espacios públicos. La denuncia de Candalaft, publicada en su cuenta de X (ex Twitter), ha sido objeto de atención por parte de varias instituciones, incluyendo el Ministerio de Justicia.
Candalaft, quien ha trabajado en medios de comunicación durante más de diez años, ha expresado su preocupación por la violencia en contextos públicos. En una entrevista posterior a la agresión, destacó la importancia de que las plataformas digitales sean espacios seguros para todos, sin importar la identidad o el rol social. Además, señaló que la presencia de un testigo que grabó el incidente es clave para una investigación más completa, ya que el video proporciona una evidencia objetiva que podría ayudar a identificar a las personas involucradas.
El incidente también ha tenido repercusiones en el ámbito periodístico, donde muchos profesionales están reflexionando sobre cómo abordar situaciones de violencia en sus relaciones laborales y personales. Algunos han señalado que el contexto de la agresión puede estar relacionado con las tensiones entre periodistas y comunidades locales, especialmente en áreas donde el periodismo se enfrenta a desafíos políticos y sociales.
Según fuentes cercanas a la investigación, el fiscal Norberto Brotto ha indicado que la causa se ha caratulado como 'amenaza simple', lo que sugiere que la violencia no se considera tan grave como podría ser. Sin embargo, la denuncia ha sido objeto de análisis por parte de diversas autoridades, incluyendo el Ministerio de Justicia, que están evaluando si la causa debe ser elevada a un delito más grave.
En cuanto a la reacción de la comunidad, muchos periodistas han expres