Pronóstico climático del SMN: neutralidad y variabilidad marcan el inicio del otoño

Pronóstico climático del SMN: neutralidad y variabilidad marcan el inicio del otoño

El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) ha actualizado las perspectivas climáticas para el trimestre febrero-marzo-abril de 2026, consolidando un escenario dominado por la neutralidad del Océano Pacífico. Este fenómeno indica un otoño de contrastes extremos en toda la Argentina, donde se esperan temperaturas altas en zonas centrales y un patrón de lluvias que agravará la sequía en regiones críticas.

Según el análisis del SMN, la neutralidad del Océano Pacífico implica una mayor estabilidad climática en la región. Aunque el fenómeno El Niño no se intensifica, el Océano Pacífico presenta una ligera tendencia hacia la neutralidad, lo que genera variabilidad en las precipitaciones. En el norte del país, se espera un incremento en las lluvias, mientras que en el centro y sur, el calor persistente será el predominante factor.

La región núcleo, clave para la producción agropecuaria, enfrenta un desafío particular. Los agricultores están preocupados por la falta de lluvias en áreas clave, lo que podría afectar la cosecha de maíz y soja. Además, la sequía prolongada en zonas como la Pampa del Tinto y la costa norte del país representa un riesgo significativo para la actividad agrícola.

El SMN destaca que el otoño 2026 tendrá características distintivas: temperaturas en promedio entre 18 y 22 grados Celsius, con variabilidad significativa en las regiones. En las zonas costeras, se pronostican lluvias ligeras, mientras que en el interior, se esperan temperaturas que superarán los 25 grados Celsius.

La predicción del SMN indica que el inicio del otoño no será uniforme. En el norte, se espera un incremento del 30% en las precipitaciones, mientras que en el sur, se prevé una reducción del 20% en las lluvias. Estas variaciones son clave para la planificación agrícola y la gestión de recursos hídricos.

Los agricultores en la zona núcleo deben prepararse para un período de estrés hídrico. La sequía en áreas como la Pampa del Tinto podría llevar a una reducción en la producción de maíz, mientras que el aumento en las lluvias en el norte podría beneficiar los cultivos de frutas y hortalizas.

El SMN advierte que la neutralidad del Océano Pacífico no garantiza un clima estable. La variabilidad en las precipitaciones y las temperaturas podría generar condiciones extremas en diferentes regiones. Es crucial para los productores agrícolas adaptar sus estrategias a las nuevas expectativas.

En el contexto nacional, el otoño 2026 será un periodo crítico para la agricultura. La combinación de lluvias superiores al promedio en el norte y la falta de lluvias en el centro representa un desafío significativo para la producción agrícola. Los productores deben estar preparados para gestionar las variaciones climáticas.