La Iglesia Mormona, también conocida como Iglesia de Jesucristo de los Santos de último día (LDS), ha estado experimentando cambios significativos en sus estructuras y prácticas dentro de diferentes países. En Canadá, por ejemplo, la Iglesia ha creado una nueva región denominada 'Área Canadá' que refleja su creciente presencia y adaptación a contextos locales. Según un informe reciente de Canadian Affairs, el presidente de la nueva Área Canadá, el padre Vern P. Stanfill, ha destacado la importancia de contribuir al desarrollo de la comunidad canadiense a través de su labor en el seno de la Iglesia. Este movimiento demuestra la necesidad de una mayor integración cultural y administrativa para mantener la coherencia doctrinal en entornos diversos.
Una de las preocupaciones más comunes dentro de la Iglesia Mormona es la experiencia del 'Espíritu' durante las actividades en la iglesia. Muchos miembros describen momentos de conexión espiritual intensa, como llamas en el pecho o lágrimas, mientras otros experimentan una conexión más suave y silenciosa. Este fenómeno, analizado en artículos como el de Meridian Magazine, revela que las experiencias espirituales varían considerablemente entre los miembros, lo que puede generar dudas y confusión. Según un estudio reciente, alrededor del 60% de los miembros reportan una experiencia más sutil que no incluye manifestaciones visibles de un 'Espíritu' fuerte.
El tema de la 'falta de Espíritu' en la iglesia ha sido objeto de análisis por parte de teólogos dentro de la Iglesia. La literatura oficial de la Iglesia reconoce que las experiencias espirituales son profundamente personales y dependen de la disposición individual del individuo. Según el presidente de la Iglesia, David A. Bednar, los mensajes del Espíritu pueden ser tan sutiles como el alza del sol, en lugar de un cambio brusco en la luz. Este enfoque ayuda a reducir las expectativas excesivas sobre lo que se considera 'espiritual' y promueve una comprensión más equilibrada de las experiencias espirituales.
Además, el caso de la dedicación del templo en Filipinas, donde el presidente David A. Bednar dedicó el templo en Alabang, demuestra la expansión global de la Iglesia. Este evento, que incluye la participación de miles de miembros, muestra cómo la Iglesia está expandiendo sus instalaciones y prácticas en diferentes regiones del mundo, lo que refuerza su compromiso con la globalización y la adaptación a las necesidades locales.
La integración de la Iglesia en Canadá y su adaptación a contextos culturales específicos, como la creación de la 'Área Canadá', resalta la necesidad de una comunicación más efectiva entre la Iglesia y sus miembros en diferentes países. Aunque la Iglesia ha logrado una presencia significativa en muchos países, la diversidad en las experiencias espirituales y las estructuras administrativas indica la importancia de una comprensión más profunda de las dinámicas culturales y espirituales en el interior de la organización.
El análisis de estos casos muestra que la Iglesia Mormona está enfrentando desafíos en su adaptación global, pero también está desarrollando estrategias para mantener su coherencia doctrinal y su compromiso con la autenticidad espiritual. La clave para superar estas diferencias está en fomentar una comprensión más inclusiva y flexible de las experiencias espirituales, así como en la adaptación de las estructuras administrativas a las necesidades locales.