La sombra de la Guerra Fría resurge con fuerza. Tras declaraciones de Vladimir Putin sobre pruebas de torpedos nucleares, Donald Trump anunció el reinicio de pruebas de armas nucleares en Estados Unidos, generando alarma y confusión entre expertos.
¿Qué significa este anuncio?
Trump, en su plataforma Truth Social, afirmó haber instruido al Departamento de Guerra para iniciar pruebas nucleares “en igualdad de condiciones” con otros países. Sin embargo, expertos como Matthew Bunn de la Universidad de Harvard, señalan que la declaración es imprecisa y contiene errores fácticos.
La ambigüedad de las declaraciones de Trump genera incertidumbre. ¿Se refiere a pruebas de misiles, que EE.UU. realiza regularmente, o a pruebas nucleares explosivas, mucho más alarmantes? Tara Drozdenko, de la Unión de Científicos Preocupados, advierte que reiniciar las pruebas nucleares sería una “declaración política con graves consecuencias”, que podría incitar a Rusia y China a reactivar sus propios programas de pruebas.
El Impacto Ambiental y en la Salud
La reanudación de las pruebas nucleares plantea serias preocupaciones sobre el medio ambiente y la salud pública. Las explosiones nucleares liberan radiación que puede contaminar el suelo, el agua y el aire, causando daños a largo plazo a los ecosistemas y aumentando el riesgo de cáncer y otras enfermedades en las poblaciones expuestas.
- Contaminación del suelo y agua.
- Riesgo de enfermedades por radiación.
- Impacto en la flora y fauna.
Un Largo Historial de Pruebas
Entre 1945 y 1992, Estados Unidos realizó más de 1,000 pruebas nucleares. En 1992, el presidente George H.W. Bush anunció una moratoria unilateral, seguida por la firma del Tratado de Prohibición Completa de los Ensayos Nucleares (TPCE) en 1996, aunque EE.UU. nunca lo ratificó. La decisión de Trump rompe con décadas de política estadounidense y genera interrogantes sobre el futuro del control de armas nucleares a nivel global.