Figlio en Tandil: Un Legado Italiano que Refresca el Alma

Figlio en Tandil: Un Legado Italiano que Refresca el Alma

En el corazón de Tandil, Figlio se alza como un tributo a la cultura italiana y un legado familiar de casi medio siglo. Más que una heladería, Figlio es un punto de encuentro, un espacio donde la tradición se fusiona con la innovación para ofrecer una experiencia única.

Un Legado Familiar que Inspira

Juan Bertolín, junto a su hermana Paula, continúan el legado iniciado por sus padres, Juan Carlos y Esther. Figlio nació de la observación de esos encuentros casuales entre clientes en el supermercado familiar, de la necesidad de crear un lugar más cómodo y pensado para compartir. Pero, sobre todo, nació del recuerdo de los almuerzos familiares, de la mesa de los abuelos, donde la abundancia, el cariño y la tradición eran los ingredientes principales.

"Ahí aprendimos que la cocina es un acto de amor y que siempre hay lugar para uno más en la mesa. Esa filosofía fue la semilla de Figlio", explica Juan Bertolín.

Calidad y Tradición en Cada Helado

La herencia familiar se refleja en cada detalle de Figlio. Al igual que la Nona utilizaba ingredientes frescos de su huerto, Figlio elabora sus cremas heladas con leche fresca, crema doble y fruta real. La frutilla es frutilla de verdad, el limón es jugo recién exprimido. Se suma chocolate belga y frutos secos tostados con cuidado. Todo con procesos lentos, sin atajos, porque el tiempo también es un ingrediente fundamental.

Un Espacio Renovado para los Sentidos

Después de 12 años, Figlio se renueva por completo, inaugurando un espacio que es mucho más que una heladería: es un homenaje a la herencia italiana, un tributo a Tandil y una experiencia para todos los sentidos. El nuevo local fusiona la calidez de Italia con la identidad de Tandil, utilizando materiales nobles y el trabajo de artesanos locales.

Arquitectura y Arte Helado

Los detalles arquitectónicos son los grandes protagonistas. Las columnas torsadas, con capiteles que se transforman en creativos copos de helado, son un guiño directo a la esencia de Figlio. El cielorraso sorprende con casetonados decorados con flores, creando un ambiente mágico y acogedor.

  • Piedra de Tandil: Un símbolo de la identidad local.
  • Mármol tallado a mano: Un toque de elegancia italiana.
  • Pisos italianos auténticos: Un viaje a la tradición.

Figlio es un lugar donde la tradición, la calidad y la innovación se unen para ofrecer una experiencia inolvidable. Un lugar donde cada helado es un pedazo de historia familiar y un homenaje a la cultura italiana.